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Las cuatro propiedades de un párrafo eficaz en los textos digitales

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autoría: Urtzi Barrenetxea Iparragirre, 

Los patrones de lectura que utilizamos ante un texto en pantalla no son los mismos que usamos ante un texto impreso. Partiendo de esta premisa, si queremos que nuestros textos digitales resulten adecuados, debemos tener en cuenta diversos factores a la hora de redactarlos. En el post de hoy, vamos a tratar uno de los elementos que componen un texto: los párrafos.

Para componer un párrafo que funcione en el entorno digital, debemos cuidar 4 aspectos.

  1. Unidad temática

Un párrafo no debe ser un mero cúmulo inarticulado de ideas. A modo de catálogo, cada párrafo de un texto debe responder a todos los aspectos de una hipotética duda que puede albergar una persona que se acerca a nuestros textos en busca de información. Por consiguiente, conviene considerar cada párrafo como un objeto aparte; como una unidad de sentido –constituida por una idea principal y sus complementos– con una finalidad concreta dentro del significado general del texto.

Cuando te encuentres ante un párrafo que aglutina diversos temas de carácter complejo e interrelacionados entre sí, conviene desglosar ese bloque de información en varios párrafos.

 

  1. Estructura clara

Si la estructura de un párrafo está bien definida, el contenido será más fácil de leer. Por el contrario, acumular ideas inconexas dificulta la comprensión. El elemento clave para una organización clara es la oración principal, alrededor de la cual orbitan el resto de frases del párrafo. Identificar y resaltar la oración principal facilita la lectura.

Para responder a los patrones de lectura de los textos digitales, conviene adelantar la idea principal al comienzo del párrafo. De ese modo, los internautas identifican fácilmente la idea principal del párrafo y, en consecuencia, se orientan mejor a lo largo del texto.

Asimismo, al situar la idea principal en la primera frase, facilitamos la opción del skimming. Dicho en otros términos, proporcionamos la oportunidad de pasar de un párrafo al siguiente sin necesidad de leerlo en su totalidad, de tal modo que un lector puede adquirir una idea general del texto habiendo leído únicamente la primera frase de cada párrafo.

Adibide desegokia
Según lo dispuesto en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, si la solicitud no reúne los requisitos exigidos, se requerirá a la entidad interesada para que, en un plazo de diez días, subsane la falta o acompañe los documentos necesarios. Si no lo hace así, se le tendrá por desistido de su petición, previa resolución.

Adibide egokia
Si la solicitud no reúne los requisitos exigidos, se requerirá a la entidad interesada para que, en un plazo de diez días, subsane la falta o acompañe los documentos necesarios. Si no lo hace así, se le tendrá por desistido de su petición, previa resolución. Todo ello, según lo dispuesto en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas.

Un segundo aspecto de un párrafo bien estructurado consiste en la relación precisa entre las frases que lo componen. Al mostrar el modo en que se encuentran encadenadas las frases, esclarecemos la coherencia interna del párrafo, lo que facilita tanto la lectura como la comprensión del texto. Establecer nexos entre las frases (a modo de “pistas” o “señales”, mediante los marcadores textuales) moviliza la memoria de trabajo de la persona que lee el texto ya que activa su atención.

  1. Longitud adecuada

En lugar de hablar de una dimensión adecuada de los párrafos, es preferible tener claro que es más fácil leer un párrafo corto y comprenderlo desde el principio hasta el final, ya que, al dividir la información en unidades breves, se facilita el procesamiento de enunciados extensos. Por su parte, cuanto más largo sea un párrafo, más difícil resulta mantener activo en la memoria el recuerdo del tema al que se refiere.

La importancia de este aspecto se acentúa en el entorno digital, ya que resulta crítico que el bloque de texto conformado por un párrafo se visualice en su totalidad y de un modo claro en la pantalla. En otras palabras, los párrafos extensos, tan habituales en los textos administrativos, no funcionan bien en la red.

 

  1. Relación coherente

Además de la coherencia interna mencionada en el segundo punto, cada párrafo debe mantener una coherencia externa, lo que significa que debe especificar la relación con el resto de párrafos del texto. Dicha coherencia se relaciona tanto con el contenido como con la forma.

En cuanto al contenido, las ideas de cada uno de los párrafos deben ser relevantes para el desarrollo conceptual del texto. En cuanto a la forma, cada párrafo debe señalar qué tipo de conexión, de relación inequívoca, mantiene con otras partes del texto. Para ello, se utilizan los citados marcadores textuales: conectores que funcionan como señales de orientación, y guían al lector a lo largo de la lectura.

Adibide desegokia
Dado que la financiación comunitaria no alcanzará en general el 100% del presupuesto de la acción, las ayudas económicas que se obtengan a través de esta convocatoria, y aquellas que pudieran proceder de otras Instituciones públicas o privadas, servirán para cubrir el porcentaje del presupuesto que no cubre la financiación comunitaria, sin que la suma de todas las ayudas que se pudieran percibir para un mismo proyecto supere el 100% del presupuesto aprobado. En cualquier caso, si la suma superara el 100%, esta ayuda se minorizará en la proporción correspondiente.

Adibide egokia
Dado que la financiación comunitaria no alcanzará en general el 100 % del presupuesto de la acción, las ayudas económicas que se obtengan a través de esta convocatoria o de otras instituciones públicas o privadas servirán para cubrir el porcentaje del presupuesto que no cubra la financiación comunitaria

No obstante, la suma de todas las ayudas que se pudieran percibir para un mismo proyecto no podrá superar el 100 % del presupuesto aprobado. En cualquier caso, si la suma superara el 100 %, esta ayuda se disminuirá en la proporción correspondiente.

Estas cuatro propiedades adquieren una importancia especial en los párrafos estratégicos de un texto: aquellos con más posibilidades de recibir una atención especial de los lectores. Se trata principalmente de los párrafos iniciales y finales de un texto.

De hecho, algunos manuales de redacción recomiendan dejar para el final la redacción del primer párrafo de un texto. De ese modo, al poseer una perspectiva general del contenido del texto, podemos diseñar un párrafo inicial conciso, estimulante y que sirva de guía eficaz para la comprensión del texto. ¿Has utilizado alguna vez esta técnica del primer/último párrafo?

Por último, aquí tienes una serie de preguntas que te pueden ayudar a considerar la eficacia de cada uno de los párrafos de tu texto:

  • ¿Aglutina diferentes temas que se pueden separar en párrafos autónomos?
  • ¿La idea principal se encuentra al inicio del párrafo?
  • ¿Es precisa la relación entre las frases del párrafo?
  • ¿Es apropiada su longitud?
  • ¿Queda clara la función del párrafo en relación con la totalidad del texto?