HABE

euskadi.eus

  1. Acceso
 

CONTENIDOS DE LA EUSKALDUNIZACIÓN DE PERSONAS ADULTAS

Objetivos, definidos en acciones comunicativas

En cada uno de los niveles de este currículo básico los objetivos son la expresión de una determinada competencia comunicativa, que se define mediante acciones comunicativas concretas, se manifiesta en contextos y condiciones determinados, y se materializa en acciones comunicativas. Es por ello que, a la hora de determinar qué competencia comunicativa se desea adquirir, se presenta en cada nivel, un listado de acciones comunicativas que el alumno ha de ser capaz de realizar, y se especifican los contextos comunicativos (tipo de relación entre las personas que participan en la acción, objetivo y ámbito de uso), así como los géneros textuales correspondientes en los que se desarrollarán las mismas.

A dicho efecto, se concretan dos tipos de objetivos en este currículo básico: por un lado, los objetivos generales correspondientes a cada nivel, que se presentan de forma general (A1, Usuario inicial; A2, Usuario básico; B1, Usuario independiente; B2, Usuario avanzado; C1, Usuario competente; C2, Usuario experto); y, por otro, los recogidos bajo el epígrafe objetivos, que se refieren al nivel de destreza a desarrollar en cada uno de los niveles, tanto desde el punto de vista productivo (la expresión oral y escrita), como del receptivo (comprensión oral y escrita) especificándose acciones comunicativas que los alumnos deberán de ser capaces de canalizar en cada uno de los niveles.

Contenidos

I.- Desarrollo de la competencia sociolingüística

Características del contexto
Temas
Referencias culturales

II.- Desarrollo de la competencia textual

Géneros textuales
Funciones
Exponentes textuales

III.- Desarrollo de la competencia lingüística

Exponentes lingüísticos

IV.- Desarrollo de la competencia estratégica

Estrategias de comunicación
Estrategias de aprendizaje

Evaluación

La evaluación consiste en la recogida sistemática de la información que se genera en el seno del proceso de enseñanza y aprendizaje, información que aporta, por un lado, una descripción exhaustiva y concreta de todos los aspectos de ese proceso y, por otro, ofrece valoraciones y criterios razonados sobre esa descripción, orientados a la mejora del aprendizaje.

Criterios y escalas de evaluación

La competencia comunicativa es el objeto de evaluación de la euskaldunización. Sin embargo, no es observable en sí misma, por lo que ha de evaluarse a través de acciones comunicativas, valorando el nivel de logro de las competencias sociolingüística, textual, lingüística y estratégica del alumno que integran la competencia comunicativa. El alumno deberá llevar a cabo acciones comunicativas que impliquen comprensión y producción, incluidas las de interacción, que se evaluarán en función de criterios de evaluación dados.

Dichos criterios se presentan organizados por destrezas —comprensión oral y escrita, y expresión oral y escrita—, en función de descriptores como la adecuación, coherencia y cohesión, fluidez, riqueza y corrección, y mediante una escala de valoración de 1 a 3. Para superar un nivel se establece como umbral de competencia la descripción intermedia (2) de la escala de valoración.

El objetivo de esta clasificación es el de aportar referentes adecuados para realizar la evaluación, tomando en consideración la realidad y el contexto social en el que se desarrolla este currículo, lo que facilitará la decisión sobre la valoración que corresponde a un usuario o examinando en un momento dado.

 

Orientaciones metodológicas

En un currículo estructurado en torno al alumno y a su proceso de aprendizaje, la metodología constituye la parte de un todo integrado junto al enfoque, los objetivos, los contenidos y la evaluación.

Este currículo se basa en el axioma que sostiene que «hablar es hacer cosas con las palabras; y a hacer se aprende haciendo”. Todo aprendizaje es, por lo tanto, un proceso constructivo, en el que el concepto “HACER” es la clave de dicho axioma y su objetivo principal, de modo que el alumno siempre sea capaz de realizar algo al finalizar un proceso de aprendizaje dado.

La acción comunicativa se convierte en el factor más relevante de dicho axioma y de dicho objetivo, debido a que la competencia comunicativa se plasma en acciones comunicativas.

En consecuencia, se establecen las siguientes líneas metodológicas:

1. El enfoque comunicativo y el centrado en la acción son los dos planteamientos que guían este currículo. Así, el proceso de aprendizaje se ha de basar en el uso de la lengua meta, mediante acciones comunicativas que sean necesarias e interesantes para el alumno. En dicho proceso,

  • el alumno utilizará estrategias de aprendizaje y estrategias de comunicación;
  • se integrará el desarrollo de las cuatro destrezas lingüísticas;
  • se desarrollarán las acciones en contextos determinados;
  • se adoptará la orientación precisa con el fin de que el alumno adquiera los recursos lingüísticos necesarios para llevar a cabo las acciones en cuestión.

2. Las actividades de comprensión y producción, tanto orales como escritas, se realizarán de acuerdo a objetivos o funciones predeterminadas.

3. Los recursos lingüísticos se adquirirán en el desarrollo de la acción comunicativa.

4. La dinámica de aula fomentará la interacción entre el propio alumnado, y alumno y profesor y potenciará la creación de una red relacional, así como un ambiente en el que destaquen el trabajo, la colaboración, la empatía, el respeto y el interés.

5. Se guiará al alumno partiendo de sus propios intereses y necesidades comunicativas, haciendo un uso prioritario de la vía inductiva. Para ello, será importante crear situaciones comunicativas, precisar los recursos de la lengua meta que sean indispensables, ofrecer orientaciones para identificarlos en los textos, y satisfacer, de este modo, el interés o necesidad comunicativa expresada mediante actividades que activen recursos.

6. Este tipo de actuaciones facilitan el “aprender a aprender”. El profesorado deberá fomentar, en todo momento, que el alumnado utilice estrategias de aprendizaje y de comunicación, y deberá animar a los alumnos a que se comuniquen, guiándoles y ofreciéndoles los recursos necesarios.

7. Se priorizará la organización de actividades de aprendizaje basadas en acciones comunicativas. La acción seleccionada deberá ser el punto de partida y el objetivo a la hora de estructurar la unidad y la secuencia didáctica, y desde esa perspectiva, se seleccionarán los recursos lingüísticos, textuales y estratégicos pertinentes. A la hora de establecer una secuencia, se tomarán en consideración las siguientes fases:

  • Elección de la acción comunicativa y período de motivación.
  • Definición de la acción comunicativa final.
  • Determinación de los objetivos: qué hay que saber y aprender para llevar a cabo dicha acción.
  • Especificación de los contenidos sociolingüísticos, textuales, lingüísticos y estratégicos.
  • Elección de los contenidos socioculturales, como el tema y los aspectos culturales.
  • Evaluación y autoevaluación.
  • Material: textos orales y escritos; libros de texto; material digital...
  • Previsión del tiempo de duración.

8. Se considera que los libros de texto como los materiales didácticos que deriven de la concreción de este currículo básico son elementos diseminadores del mismo, que alejándose de todo carácter prescriptivo, habrán de adecuarse al alumnado y a los criterios establecidos en el propio currículo.

9. La evaluación será coherente con los objetivos, los contenidos y el enfoque establecido en este currículo. El profesor, además de fomentar la autoevaluación, recabará a lo largo del proceso la información necesaria que será transmitida a los alumnos, para que puedan analizar y valorar su progreso.

10. Aunque al finalizar cualquier nivel el alumno tendrá la posibilidad de certificar su competencia comunicativa, esa circunstancia no debería mediatizar su motivación, pues el objetivo de todo proceso de aprendizaje ha de ser incrementar la capacidad comunicativa en la lengua meta.

Fecha de última modificación: 19/01/2016
Euskadi, bien común